
CONSTRUIR EL SPA ES SOLO UNA
PARTE DE LA INVERSIÓN.
Un proyecto wellness empieza mucho antes de que el huésped entre en la cabina.
El concepto, el espacio, la operativa, el equipo y el modelo económico tienen que responder a una misma idea de hotel.
Studio Aranoa trabaja precisamente en ese punto: entre la intención estratégica y la realidad que finalmente vive el huésped.
Nuestros 3 pilares
ESTRATEGIA
Definir qué papel debe
desempeñar el wellness
dentro del hotel, para qué
huésped se está
construyendo y qué debe
aportar al
posicionamiento y al
negocio.
EXPERIENCIA
Convertir la identidad del
proyecto en una
propuesta wellness
propia: servicios,
tratamientos, recorridos y
estándares capaces de
construir una experiencia
reconocible.
OPERATIVA Y RENTABILIDAD
Alinear capacidad,
equipo, tiempos, precios,
costes y comercialización
para que la experiencia
pueda sostenerse
operativa y
económicamente.

ORGANIZACIÓN, EQUIPO Y CULTURA DE SERVICIO.
Un buen concepto pierde valor si el equipo no puede sostenerlo.
La estructura, las responsabilidades, el liderazgo y la coordinación con el resto del hotel condicionan directamente la experiencia del huésped.
Studio Aranoa trabaja en la definición de perfiles, organización y estándares de servicio necesarios para que el equipo comprenda qué se espera de él y, sobre todo, qué experiencia tiene que ser capaz de representar cada día.
La formación llega después: como herramienta para convertir esa intención en una forma consistente de trabajar.


ESPACIO Y COLABORACIÓN ARQUITECTÓNICA.
Revisión funcional del proyecto
Análisis de planos, recorridos, distribución y necesidades operativas desde la perspectiva de quien tendrá que hacer funcionar el wellness una vez construido. Studio Aranoa colabora con arquitectura e interiorismo para anticipar decisiones que pueden condicionar posteriormente la privacidad, los tiempos, la capacidad, el trabajo del equipo y la experiencia del huésped.
Reestructuración
En proyectos existentes, identificación de aquellas decisiones de espacio u organización que están generando fricción y limitando el funcionamiento del spa.
Experiencia del espacio
Cabinas, recorridos, transiciones, iluminación, acústica y relación entre áreas también forman parte de la experiencia.

OPERATIVA Y MODELO ECONOMICO.
LA RENTABILIDAD EMPIEZA ANTES DE ABRIR.
Los resultados de un spa están condicionados por decisiones tomadas mucho antes de que exista la primera reserva.
Capacidad, número de cabinas, estructura del equipo, duración de los servicios, precios, costes, ocupación, venta de producto y modelo de acceso forman parte de una misma ecuación.
Studio Aranoa analiza estas variables para alinear inversión, operativa y posicionamiento, estableciendo indicadores que permitan entender cómo está funcionando el proyecto y dónde existe margen de mejora.
Un spa lleno no es necesariamente un spa rentable. Y una instalación espectacular no constituye por sí sola un modelo económico.

EXPERIENCIAS Y TRATAMIENTOS DE AUTOR
En un hotel de lujo, seleccionar buenos tratamientos no es suficiente.
Una propuesta con identidad necesita preguntarse qué puede ofrecer ese hotel que perdería parte de su sentido si se trasladara exactamente igual a otro lugar.
Studio Aranoa desarrolla tratamientos y experiencias a partir de la identidad del proyecto, el destino, el perfil del huésped y las firmas cosméticas seleccionadas.
La personalización no consiste en improvisar.
Consiste en proporcionar al profesional estructura, herramientas y conocimiento para que pueda decidir con criterio qué necesita la persona que tiene delante.
Cuando existe autoría, dejamos de construir un catálogo y empezamos a construir identidad.


FORMACIÓN Y CONSISTENCIA
Crear una experiencia es solo una parte del trabajo.
El verdadero reto es conseguir que pueda mantenerse cuando quien la creó ya no está en la cabina.
Studio Aranoa desarrolla formación específica en tratamientos, producto, servicio y venta, trasladando al equipo no solo un protocolo, sino el criterio necesario para interpretarlo correctamente.
El objetivo es que el conocimiento deje de depender de una persona y pueda convertirse
en una forma reconocible de trabajar.
La consistencia no debería mecanizar la experiencia. Y la personalización no debería depender de la improvisación.
